A Clarice Lispector

PAULINA CALDERAS Catalina: Si te dijera quién soy, no podrías creerme totalmente. Y sin embargo no sabes el aprecio que siento por ti. Me gusta pensar que tus ojos siempre ven más allá. Te vi el otro día mientras te despedías de tu madre. De entre todas las personas en el andén del tren ustedes, las silenciosas decían más que nadie entre silencios y miradas. … Continúa leyendo A Clarice Lispector

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POR MICHELLE COSME No sé en dónde me encuentro ni cuántos días han pasado. Sigo encerrado en este lugar en el que sólo puedo ver esas botas negras que entran y salen de la habitación; esas botas que me golpean las costillas cuando intento pedir auxilio. Sólo recuerdo que salí de la escuela con mis compañeros, a los cuales tampoco he podido ver. Todo es … Continúa leyendo 43

Alicia

POR PAULINA CALDERAS ¿Te acuerdas, Alicia, que éramos tan jóvenes, tan hermosas y felices? Recuerdo, como si fuera ayer, tu agitado cabello por el viento en verano, tu cadencioso andar en sandalias, tus labios ni rojos ni rosas y tu sonrisa, Alicia, tu sonrisa. Qué tiempos tan remotos y encantadores; nosotras en la secundaria, en la prepa, en la universidad, en nuestro primer departamento. Las gerberas en el florero, Alicia, las gerberas. Y tus manos de pianista y … Continúa leyendo Alicia

Un astro, una Diosa

POR FREYA INFANTE El ocaso se hacía presente en aquel pueblo llamado San Joaquín. Como todas las noches la gente salía a ver la preciosidad del fenómeno natural que se presenciaba día con día. Todos, contemplaban desde los pequeños balcones de sus casas, aquella majestuosidad irradiante. Ahí estaba Metztli, recargada sobre los barandales opacos de su balcón, esperando la llegada de Antara, que la acompañaba … Continúa leyendo Un astro, una Diosa

Taurus y Cetria

Por: Paulina Calderas Taurus había nacido diferente; pero no lo supo hasta que un día se pinchó los dedos con la lanza de varios jóvenes que yacían en el suelo de la habitación; no pasaba nada, eran tan infinitas que rara vez caminaba por la misma  más de una ocasión. Sí, sus cuartos eran incontables espirales retorcidas de ladrillos infinitos, uno tras otro, donde cuando … Continúa leyendo Taurus y Cetria